quinta-feira, 6 de agosto de 2009

El toque de un Ángel


Eran las 6 de la mañana y me encontraba en la esquina de una avenida, esperando el carro que me llevaría a la empresa donde daba clases de español, en el carro íbamos varios profesores.

En esa época me encontraba atravesando una nueva etapa de mi vida, después de 3 años volvía a ser extranjero, justo ese día cumplía un mes de haber llegado a Brasil y me sentía un poco afligido y solo.

Mientras esperaba, a mi lado, en esa mañana fría, estaba un señor con su carretilla vendiendo café bien caliente y queques (estas carretillas son comunes aquí en Brasil), de repente en la avenida casi desierta, apareció un niño pobre de unos 6 o 7 años, al pasar por mi lado me miró y me sonrió, luego se aproximó a la carretilla y le dijo al señor:

-Señor, por favor me puede dar algo para comer; Estoy con hambre.
El señor sin decirle nada, lo miró con esa mirada de desprecio, la cual los pobres están infelizmente acostumbrados y con un gesto mecanico, como un impulso, le dio un pedazo pequeño de queque; El niño con los ojos brillantes lo cogió rápidamente y le agradeció con inmensa alegría.
Alegría que el hombre ignoró. No tenía tiempo para la alegría.

Al pasar nuevamente por mi lado, el niño me miró, partió en dos su queque y me dio la mitad.

Yo sin reacción, acepté el queque y con la misma sonrisa, el niño siguió su camino...

El carro llegó casi de inmediato, entré rápido, atónito les conté emocionado esto a los profesores, les mostré el queque y por la ventana vi al niño caminar lentamente.

En realidad no creía mucho en Ángeles...

Ahora cada vez que me siento afligido y solo, me viene a la mente aquella sonrisa.

Y cuando me preguntan si los Ángeles existen, respondo:

Una mañana yo fui tocado por uno.

Desde Brasil un fuerte abrazo

Ives Berger

terça-feira, 4 de agosto de 2009

¿Exitoso?


El otro día vi el titular de una noticia que decía:

¡Millonario exitoso se suicida!

Al leer la noticia me deparé con que el millonario "exitoso" vivía solo, hacía más de 10 años que no se hablaba con su hija y su última mujer le había quitado casi la mitad de su fortuna.

En la carta encontrada por la policía, decía:

Fracasé en mi negocio más importante: LA VIDA.

No supe vivir...


Al terminar de leer la noticia me cuestioné:

¿El titular decía EXITOSO...?

Un fuerte abrazo desde Brasil
Ives Berger

domingo, 2 de agosto de 2009

Indeleble!


Indeleble: (Del latín indelebĭlis).
1. adj. Que no se puede borrar o quitar.

Así Te Amo !

Ives Berger

Te Amo



Te amo porque en ti me realizo y soy simplemente yo.

Te amo porque en tus brazos soy el niño eterno, con toda la magia que esto implica.

Te amo porque contigo el mundo me es siempre azul, sin noches ni lluvias, solamente sol.

Te amo porque cuando me levanto sé que te tengo y me tienes, a pesar de los pesares.

Te amo porque cuando escribo, escribo a través de ti.

Te amo porque mis letras, mis sentimientos, fluyen por la fuerza que me das.

Te amo porque cuando débil me encuentro, me levantas con la mirada.

Te amo porque cuando lloro lo hacemos juntos, lo mismo que cuando rio, salto y vuelo.

Te amo, porque sé que si duermo un siglo, me levantaría y me dirías que tan solo dormí un día.

Nada cambió, nada cambiará, porque cuando el amor es así tan profundo, real, fuerte, indeleble, inolvidable, este simplemente se vuelve inmortal.

Por todas estas razones y miles, miles y miles más:

TE AMO FAMILIA.

Todo mi Amor

Desde Brasil

Ives Berger - Titi :)

sexta-feira, 24 de julho de 2009

¿De qué color es el corazón?

Para comprender el racismo siempre me hice dos preguntas.

¿De qué color era el corazón de Hitler?
¿De qué color era el corazón de Gandhi?
El verdadero color que importa es el que se lleva por dentro, ese que se forma en consecuencias de tus actos.

¿Y el de la piel?

Ese no significa nada.

Un fuerte abrazo desde Brasil

Ives Berger.

quarta-feira, 22 de julho de 2009

¿Cuánto tienes? vs ¿Quién eres?



Por cortos periodos en Praga y en Lima, ya fui economista, profesión de la cual me gradué en la República Checa.

Pero desde que llegué a Brasil, hace 8 años, mi profesión es otra; Soy profesor de español en varias empresas desde grandes como Sony, Siemens, hasta pequeñas exportadoras.

En estos años de enseñar, he tenido la alegría de haberme encontrado con personas de todos los tipos, tamaños e historias. Cosa que consideró un privilegio.

El otro día conversando con un amigo, me percaté que en su mayoría el mundo gira en torno a una pregunta: ¿Cuánto tienes? y no al ¿Quién eres?

En algunas ocasiones en las cuales me presentó ante alguien como profesor, noto una pequeña brisa de "Pobrecito" del otro lado... esto siempre me hace sonreír, como lo hago ahora que lo recuerdo.

Un día, un director de un banco me dijo que le hubiese gustado haber hecho lo que yo hice, lo de renunciar a algo que no le satisface para cambiarlo por algo que si lo hace; Porque en realidad -me dijo con voz melancólica- con toda la presión, los horarios interminables, las exigencias de mi posición y el tiempo irrecuperable sin ver a mi familia, la vida se me volvió todo menos vida; Tengo la piscina que siempre soñé en mi casa, pero, ¿A qué costo? se preguntó a si mismo....

A raíz de esta confesión hice un ejercicio con varios grupos en distintas empresas, el ejercicio era inspirado en el poema de Borges “Instantes”, ese que dice; Si pudiera vivir mi vida nuevamente...
Al pedirles redactar algo parecido, el 90% de mis alumnos escribieron todas las profesiones posibles menos las suyas, habían las más diversas, desde saxofonista, entrenador, hasta titiritero.
Ninguno de ellos, elegantes, en grandes oficinas, querían estar ahí en ese momento...

En esta batalla del ¿Cuánto tienes? vs ¿Quién eres?

Sinceramente, prefiero la segunda opción, no soy rico ni soy pobre,

Soy, simplemente FELIZ.

¿Y tú?

Un fuerte abrazo desde Brasil

Ives Berger

terça-feira, 14 de julho de 2009

El Viento



Un amigo Vietnamita, me comentó un día :

Dos cosas me dejan alegre;

Una es el Sol, que da el calor a la tierra para que puedan germinar los alimentos y así mi familia se pueda alimentar.

La otra, me dijo con voz pausada, melancólica, es el viento.

El viento es el que me trae, desde lejos, muy lejos, todo el amor de los que no están conmigo.

Y, prosiguió:

Cuando el viento roza mi rostro, cierro los ojos y siento el beso de mi madre, las risas de mis hermanos y el calor de la vida.
-Al terminar su relato, me dio un fuerte abrazo y se marchó-

Un tiempo después, en una mañana muy fría de Europa, lo intenté...

Desde ese día, el viento y yo tenemos una estrecha amistad.

Un fuerte abrazo desde Brasil.
Ives Berger